Se atribuyen a san Francisco de Asís estas palabras: Es poco lo que deseo, y lo poco que deseo, lo deseo poco. Así las tomó como una línea de pensamiento la madre del cantante Facundo Cabral y conducen a esa visión de quien aseguró que el rico no es aquel que tiene mucho, sino el que menos apetencias tiene.
Quizá sea más sensato considerar la riqueza como el disponer y poder disfrutar de lo que es realmente importante.
Aquel día el padre de familia, que tenía mucho dinero, llevó a su hijo a realizar un sencillo recorrido por algunos barrios de la ciudad. Se había hecho el firme propósito de mostrar al niño cuántas personas vivían de forma diferente a ellos, y cuán pobres eran algunas familias.
Para hacerle al pequeño más sensible la experiencia, el papá decidió que pasaran todo un día y una noche en la humilde casa de una familia muy pobre.
Así las cosas, al día siguiente, cuando ya regresaban a casa, el padre preguntó a su hijo:
- ¿Qué te pareció el paseo?
- Muy bueno, papá respondió el chiquillo.
- ¿Observaste cómo viven los pobres?- quiso saber el papá.
- Claro que sí; lo observé muy bien.
- ¿Y qué aprendiste?- le preguntó el papá.
El niño, entonces, le contestó:
- Aprendí que mientras nosotros tenemos un solo cachorro en casa, ellos tenían cuatro. Nosotros tenemos una piscina que ocupa medio jardín, pero ellos tienen un río precioso que no tiene fin. Nosotros tenemos una terraza iluminada con faroles; en cambio, ellos tienen el cielo, con todas las estrellas y la luna. Nosotros tenemos un jardín algo pequeño, si consideramos que ellos tienen el bosque entero.
Mientras que el pequeño respondía a su pregunta con todas aquellas observaciones, el padre no salía de su asombro, ni podía articular palabra alguna.
Todavía más, su hijo agregó:
- Gracias papá, por mostrarme lo pobres que somos.
MENSAJE
Si tenemos amor, una familia sólida, amigos auténticos, salud, buen humor y actitudes positivas para con la vida, ¡lo tenemos todo! De lo contrario, no tenemos nada, aunque tengamos dinero.