|
|
 |
Quienes Somos |
|
|
|
|
|
Desde 1990, al ver el incremento del trabajo en la comunidad parroquial, nuestro Párroco pidió al señor Arzobispo un vicario. Sin embargo, para recibirlo era necesario tener construida la casa parroquial; así pues, para resolver este punto, se iniciaron los trabajos de construcción el año 1991, en un terreno localizado cerca del templo.
Ese mismo año el señor Arzobispo de Monterrey, Cardenal Adolfo Suárez Rivera, asignó a esta Parroquia su primer vicario, nombramiento que recayó en la persona del padre Miguel Angel Flores Pecina, quien estuvo sirviendo desde septiembre de 1991 hasta agosto de 1994.
Durante esos tres años, el padre Abramo y su vicario visitaron a unas 2 mil quinientas familias de toda el área parroquial. Ellos lo que hacían era presentarse ante la gente, invitándola al templo y a servir a la comunidad.
Otro modo de buscar y sostener este acercamiento con los fieles, fue el hecho de celebrar frecuentes misas en los barrios; por ese entonces también se añadieron dos nuevas misas dominicales, una a las 11 de la mañana y la otra a las 6 de la tarde, como se mantienen hasta el día de hoy.
Para compartir la Buena Noticia del Amor de Dios a más y más personas, Othoniel Flores empezó a dar cursos de evangelización a varios matrimonios de la comunidad, mientras José Luis Mancillas, también integrante de la Comunidad Jésed, ocupó su lugar con los cursos a los jóvenes.
SE INICIA LA CONSTRUCCIÓN DEL CENTRO PARROQUIAL
Para evolucionar de acuerdo con las necesidades que iban en continuo aumento y con los mayores requerimientos de servicios, el año de 1992 se inició la construcción del Centro Parroquial.
Se contempló en la primera etapa del proyecto construir un amplio auditorio subterráneo, diseñado para un cupo de 200 personas; también se planeó y decidió la edificación de la primera planta para las oficinas y el dispensario médico.
Sucedió consecuentemente que, al ir contando con más espacios destinados a la atención de nuestros fieles, y con ello creciendo la carga de trabajo, fue necesario contratar a otras secretarias además de Lupita Hipólito. Por ello se incorporaron al equipo de labores Marta Ibarra y Ramona Vásquez.
También se contrataron otros trabajadores para cubrir los distintos servicios y labores de mantenimiento que se fueron haciendo necesarios en las diversas instalaciones. Quedaron en esta plantilla de trabajo Martín Loredo, Rufino Vera, Jesús Barrios y Lorenzo Román.
Tiempo después, al retirarse don Fidencio y dejar vacante el puesto de vigilancia, tomó su lugar don Lupe Cárdenas, como velador del Centro Parroquial.
Con el propósito de poder hacer una mejor planeación de los servicios, se inició en esa época la definicin de sectores del territorio parroquial, tal como lo disponía en su momento el Plan Diocesano de Pastoral 1991-1994.
De igual forma, y cumpliendo las mismas líneas de acción o disposiciones de la Arquidiócesis, se formaron entonces las pastorales Catequética, Litúrgica y Juvenil; cabe señalar que la Pastoral Familiar no pudo integrarse en esa época.
Una vez hecha la sectorización parroquial, los padres Abramo y Miguel invitaron a distintas parejas de todas las colonias, para que fueran animadores de sector, y así, todos unidos, ir construyendo la comunidad parroquial. En esa que era la primera experiencia de tal naturaleza, se definieron 16 sectores.
En noviembre de 1991, el padre Miguel, de acuerdo con nuestro Párroco, promovió la celebración de la Primera Asamblea Parroquial. En ella, el padre Juan Héctor Garza, entonces párroco de La Merced, vino a exponernos el Plan Diocesano de ese tiempo y a darnos pistas para realizarlo.
Como el Plan lo pedía, después de esa Asamblea, se asignó un responsable para cada una de las pastorales existentes.
Buen trabajo fue el que realizó entonces el equipo de la Pastoral Litúrgica al frente de la cual estaba Martín Loredo. Igualmente valioso resultó el desempeño de las responsables de la Catequesis para Niños: Ramoncita Vázquez, la Profra. Blanca, Juanita García y Elsa Franco, haciendo equipo con sus grupos de catequistas.
También en esa época se prepararon los primeros ministros extraordinarios de la Eucaristía, estando como responsable de ese equipo el señor Aurelio Moreno.
EVOLUCIÓN DEL BOLETÍN PARROQUIAL
Se trae a este punto una brevísima historia acerca del Boletín Parroquial, cuya publicación empezó en 1990, cuando se le puso el nombre de Solidaridad.
A los dos años y gracias a una sugerencia del padre Miguel, ese nombre se cambió por el de Así Somos. De ahí el Boletín pasaría a llamarse TODOS UNIDOS, que es el nombre hacia el cual evolucionó nuestra Revista Parroquial, temporalmente suspendida.
LLEGADA DEL SEGUNDO VICARIO
En el año 1994, el padre Miguel Angel Flores Pecina, al concluir su período de servicio en Jesús Nazareno, fue a servir a la Diócesis de Linares. En su lugar, el señor Arzobispo Adolfo Suárez Rivera envió al padre Homero Gerardo Rodríguez Jacobo, quien se convirtió así en el segundo vicario de la Parroquia Jesús Nazareno, a la cual sirvió con mucha entrega y eficacia hasta agosto de 1997.
ANTECEDENTES DEL COMEDOR PARA ANCIANITOS
Permaneciendo en el relato de los sucesos que se dieron en 1994, vienen al recuerdo las primeras iniciativas de atención para los ancianitos. Todo parte del momento en que la señora Tere Villalobos de Chavana, apoyada por su esposo Pedro, empezó a dar de comer a un grupo de ellos, una vez por semana, en el Centro Cívico aledaño al Templo. Esta iniciativa, siendo muy bien recibida por el generoso espíritu que la inspiró se vio favorecida con la ayuda de muchas otras personas que se sumaron entusiastamente al esfuerzo, el cual finalmente condujo a la construcción del actual Comedor de Ancianitos, anexo al templo. Es justo hacer aquí mención del valioso apoyo que prestó el padre Homero a esta iniciativa.
Un grupo de personas, amigas de la señora Tere Villalobos, colaboraron entusiastamente en la construcción del actual Comedor de Ancianitos, anexo al Templo, el cual fue bendecido por Mons. Alfonso Hinojosa Berrones, en ese tiempo Obispo Auxiliar de Monterrey.
Gracias a Dios, una vez que se dispuso de instalaciones más adecuadas, la señora Tere formó un equipo de personas voluntarias que determinaron servir comida a los ancianitos, de lunes a viernes.
De esa misma etapa en la historia de la Parroquia Jesús Nazareno, es de justicia destacar que el padre Homero Rodríguez Jacobo dio un especial impulso a la atención de los ancianitos. Además toda la gente recuerda con mucho cariño al padre Homero, por su sencillez y entusiasmo, por su servicio desinteresado a la gente pobre y por su apoyo incondicional al grupo de jóvenes, con quienes fomentaba una convivencia muy intensa.
El padre Homero dio un gran impulso al catecismo, atendiendo personalmente tanto a la responsable, como a los catequistas. Al final de su período como vicario, quiso revisar, junto con el padre Abramo, la conveniencia de seguir con el mismo texto o cambiar por otro. De esa reunión surge la necesidad de renovar completamente la enseñanza del catecismo en la Parroquia, y de escolarizarla.
En tiempos del padre Homero, continuaron las misas de barrio y la animación sectorial.
Una labor muy valiosa de nuestro vicario, fue la atención a los jóvenes con problemas de adicciones. Por eso, junto con el padre Abramo, promovió una misiónn para chavos banda, la cual fue realizada por la madre Guillermina Burciaga, fundadora de la Compañía María de Nazaret, apoyada por un grupo de religiosas que estuvieron con nosotros los meses de agosto y septiembre de 1997. Ellas visitaron literalmente a todos los chavos, hasta a los más alejados, llevándoles con su presencia y testimonio, el amor de Dios.
TERCER VICARIO DE JESÚS NAZARENO
Al terminar su asignación de servicio por 3 años en la Parroquia Jesús Nazareno, el padre Homero fue enviado como misionero a Guatemala. Vino a suplirlo, en agosto de 1997, el padre Angel Eduardo Montoya Rodríguez.
Además de continuar con el trabajo que realizaba el padre Homero, al padre Angel le tocó, de acuerdo con el padre Abramo, y con la colaboración de las catequistas, iniciar el proceso de lo que ahora conocemos como Escuela de Formación en la Fe. Se trató de una labor muy ardua que se fue desarrollando poco a poco, para lograr la transición del esquema de catecismo tradicional, a una verdadera escuela de formación en la fe, descentralizándola hacia los sectores. En ese tiempo se inició también el proceso de definir los distintos niveles, desde parvulitos hasta sexto año.
Por otra parte, muy merecido es y será siempre el reconocimiento que se le brinda al padre Angel, por el gran impulso que dio a la evangelización entre los jóvenes y la atención especial a los adolescentes, sectores estos de nuestra población que ameritan siempre un cuidado pastoral muy intenso y cercano.
El inagotable entusiasmo del padre Angel, lo llevó a hacerse cargo asímismo de la remodelación en la sacristía y sus anexos, además de las oficinas parroquiales, donde logró realizar importantes mejoras.
De acuerdo con el padre Abramo y el Consejo de Economía, el padre Angel se hizo cargo de la remodelación del templo, de la sacristía y del Centro Parroquial.
Otra de las iniciativas muy importantes del padre Angel fue la de establecer la práctica de hacer la hoja dominical o guía para la Misa, buscando y consiguiendo con ella fomentar la participación activa de los fieles en las celebraciones. Fue asímismo una propuesta del padre Angel la de promover el involucramiento de las pequeñas comunidades en el servicio litúrgico.
LLEGAN LAS HIJAS DEL SAGRADO CORAZÓN
El 8 de noviembre de 1998 llegaron a esta Parroquia las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, un grupo de hermanas religiosas que vinieron a hacerse cargo de la Pastoral de Enfermos y Ancianos. La tarea que ellas asumen desde entonces, incluye visitas domiciliarias a los enfermos, operación del dispensario médico y, sobre todo, desde el mes de octubre del año mencionado, brindar una esmerada atención y cuidados a los ancianitos residentes del Hogar de la Alegría, el cual funciona hasta este año 2006 en su local provisional.
Se dice local provisional porque existe el proyecto de ampliar las instalaciones de esta casa hogar para ancianitos, buscando de tal manera dar una respuesta más eficaz a la creciente demanda del servicio.
Las hermanas religiosas colaboran además en el Comedor para Ancianitos, donde a las personas de la tercera edad les brindan motivación espiritual y valiosas orientaciones para fomentar en ellas el autocuidado de su salud.
EL DIACONO FRANCISCO JAVIER
Desde septiembre de 1999 se integró al quehacer parroquial el diácono Francisco Javier Vásquez.
El vino a colaborar en la administración del sacramento del bautismo, así como a dar apoyo en las Misas, asistir a llevar la bendición a las casas, visitar a los enfermos de la comunidad y ayudar en la capacitación de catequistas para la Escuela de Formación en la Fe, donde los niños se preparan para vivir como verdaderos cristianos.
APOYO DE SEMINARISTAS
A lo largo de su historia, la Parroquia Jesús Nazareno ha contado con la ayuda de varios seminaristas, muchos de los cuales ya son sacerdotes.
Se recuerda, por ejemplo, al padre Armando Arizola, al padre Roberto Villarreal, al padre Jorge Escajadillo y, de entre los Servidores de la Palabra, al padre Joel y al padre José Marciano.
Igualmente en otro momento apoyaron con su trabajo a la Parroquia Jesús Nazareno los seminaristas Pedro y Juan, quienes colaboraron en la Escuela para Formación en la Fe, sirviendo en la atención a jóvenes de distintos sectores de la Parroquia y en visitas a los enfermos de la localidad.
CUARTO VICARIO DE JESÚS NAZARENO
Cuando el padre Angel vio concluido su tiempo de servicio como vicario de esta Parroquia, fue promovido a hacerse cargo de la entonces Cuasi Parroquia de Santa María Magdalena y en su lugar fue enviado el padre Gerardo Carrizales Quintanilla, cuarto vicario de Jesús Nazareno.
El P. Gerardo asumió en febrero del año 2001.
Además de sus tareas ordinarias del vicariato, el padre Gerardo tomó a su cargo la primera remodelación del Templo. Los trabajos iniciales que supervisó fueron el arreglo general del presbiterio, el cambio de pisos y algunos arreglos externos, incluyendo las áreas de jardines.
A mediados del año 2001, en tanto que el padre Abramo necesitaba tiempo para recuperarse de una intervención quirúrgica, el señor Arzobispo, Cardenal Adolfo Suárez Rivera, tuvo a bien enviar al padre Juan Manuel Contreras, para ayudar, por algunos meses, al padre Gerardo con el trabajo pastoral que como vicario estaba realizando en la Parroquia Jesús Nazareno.
NUESTRO QUINTO VICARIO
Más recientemente, en agosto de 2003, llegó a esta Parroquia el P. Alberto Martínez Ortiz, quien es nuestro quinto vicario en Jesús Nazareno. Su período de servicio se distingue por el afán de dar respuesta efectiva a las crecientes necesidades pastorales en todo el ámbito parroquial, poniendo particular empeño en la visita a los enfermos de los cuatro sectores parroquiales. Además ha procurado una serie de mejoras en la Liturgia.
LLEGA EL PADRE CARLOS
El sábado 1 de septiembre de 2006, inició su servicio como Vicario de la Parroquia Jesús Nazareno, el padre Carlos Alejandro Villarreal González, designado para este ministerio por el Arzobispo de Monterrey, Mons. Francisco Robles Ortega. Así se dio a conocer en el documento oficial que contiene el nombramiento y que fue leído por el diácono permanente Javier Castillo, durante el preámbulo de la celebración eucarística en que nuestro párroco, P. José Abramo Torres, y mucha gente de la Comunidad Parroquial, dimos la Bienvenida al nuevo Vicario.
RECIBIMOS AL PADRE JOAQUÍN
Nos dio mucho gusto recibir en esta Parroquia Jesús Nazareno, al padre Joaquín Patlán Ruiz, a quien dimos la Bienvenida el viernes 16 de marzo de 2007, en el marco de nuestra Misa de las 6 de la tarde.
El señor Arzobispo de Monterrey, Mons. Francisco Robles Ortega, nombró al padre Patlán como Vicario de la Parroquia Jesús Nazareno, asignándolo para integrarse con nuestro párroco el padre José Abramo Torres y nuestro también Vicario, el padre Carlos Alejandro Villarreal González, en el servicio a esta comunidad parroquial.
|
|
 |
Galería de Imágenes
|
|
|
Martín Loredo, ayudando en los trabajos mientras se construye el centro parroquial.
|
El diseño arquitectónico del centro parroquial, va teniendo una definición.
|
El padre Miguel Flores Pecina fue el primer vicario parroquial.
|
El padre Homero Rodríguez, fue nuestro segundo vicario.
|
|
Así se veía el Hogar de la Alegría, cuando estaba en remodelación.
|
En sus primeros tiempos, aquí vemos algunos usuarios del Comedor de Ancianitos.
|
La señora Tere Villalobos de Chavana, precursora del Comedor de Ancianitos.
|
Las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús llegaron en 1998 a esta Parroquia.
|
|
El Cardenal Suárez Rivera firma los contratos de servicio de las hermanas religiosas y la Parroquia.
|
La madre Laura y el padre Abramo, estampan sus firmas en los documentos.
|
El padre Angel, fue el tercer vicario y tuvo mucho acercamiento con los jóvenes.
|
El padre Gerardo, cuarto vicario en Jesús Nazareno, con su mamá, Conchita Quintanilla.
|
|
El padre Francisco Vázquez, el día de su ordenación.
|
El diácono permanente Javier Castillo, un gran colaborador de esta Parroquia.
|
El padre Juan Córdova, cuando era diácono, también anos ayudó mucho.
|
P. Alberto Martínez, nuestro quinto Vicario.
|
|
Lorenzo Román
|
Ramoncita Vázquez
|
Lupita Hipólito
|
Rufino Vera
|
|
Don Lupe Cárdenas
|
Martín Loredo
|
Así quedó el Hogar de la Alegría tras la primera remodelación.
|
Actualmente mayo, 2006) se construye la segunda planta del Hogar de la Alegría.
|
|
P. Carlos Villarreal González
|
P. Joaquín Patlán Ruiz
|
|
 |
|
|