CIUDAD DEL VATICANO, oct. 8, 2006.- El Papa Benedicto XVI defendió este domingo (vigésimo séptimo ordinario del calendario litúrgico) el matrimonio cristiano y los valores de la familia tradicional, pidiendo a las parejas que resistan las modernas corrientes culturales inspiradas sólo por la búsqueda de la felicidad y el placer.
- Ojalá que las parejas cristianas construyan una familia que está abierta a la vida y sea capaz de lidiar, de manera unida, con los muchos y complejos desafíos de nuestra época-, dijo el Pontífice al formular su acostumbrada bendición dominical desde la ventana que domina la Plaza de San Pedro.
El Papa Benedicto XVI hizo estas manifestaciones ante varios miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro para el rezo del Angelus, durante el que analizó el sentido del matrimonio cristiano y el pensamiento de Jesús.
Recordó que el Deuteronomio recogía la ley mosaica que permitía a un marido repudiar a la mujer, pero que Jesús enseñó que la verdad sobre el matrimonio se remonta al comienzo de la creación, cuando Dios los creo hombre y mujer y que por ello, el hombre dejará a su padre y a su madre y los dos serán una sola carne.
Jesús enseñó que como no son ya dos, sino una sola carne, el hombre no separe los que Dios ha unido.
- Pienso en todos los matrimonios cristianos y les exhorto a mantenerse fieles en todas las estaciones de la vida, en la alegría y en el dolor, en la salud y en la enfermedad, como prometieron en el rito sacramental -, dijo el Papa. Aseguró que la sociedad actual necesita del testimonio de matrimonios como esos.
- La sociedad necesita de familias que no se dejen arrastrar por las modernas corrientes culturales inspiradas en el hedonismo y el relativismo y estén dispuestas a realizar con generosa dedicación su misión en la Iglesia y en el mundo, añadió el Santo Padre.
El Obispo de Roma pidió que se rece para que las familias puedan mantener diariamente el compromiso adquirido el día del matrimonio, especialmente aquellas que están en dificultad.
Al rezo del Angelus asistieron 350 jóvenes misioneros romanos que durante esta semana han divulgado el Evangelio por las calles de la Ciudad Eterna. El Papa destacó la importancia de llevar el Evangelio por las plazas, escuelas, hospitales y lugares de recreo y les animó a mantener vivo ese estilo de vida.
Hablando en español, el Papa saludó a los fieles españoles y latinoamericanos presentes, entre ellos los feligreses de la Basílica de la Virgen de las Angustias, de Granada, y aprovechando que en estos días la Iglesia celebra a la Virgen del Rosario invitó a los fieles a rezar el rosario en familia.
Roma, 8 de octubre de 2006.