MISA DE CONFIRMACIONES 2011
Juan Gonzaélz López
Nos habló primero de los sacramentos de la iniciación cristiana: el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, que constituyen el cimiento de la vida cristiana.
- ¿Con qué podré comparar la importancia de estos sacramentos, para que la entendamos bien y que no se nos olvide nunca? -, dijo el señor Obispo. Ya sé. Miren ustedes las paredes de este templo y miren también el techo. Eso es lo que está a la vista en esta construcción; pero hay algo más importante que los muros y los techos: Los cimientos. ¿Ven ustedes los cimientos? No, ¿verdad? Pues aunque no se ven, son los que sostienen todo el edificio de este templo. Los cimientos son muy poderosos, para soportar todo el peso de la construcción".
- Bueno -, siguió diciendo Mons. Lizares -, pues así de importantes son el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, ya que son los sacramentos en los cuales se fundamenta toda la vida cristiana, siendo que a través de ellos se reciben con abundancia los tesoros de la vida divina, verdaderos regalos de Dios.
Recordándonos la necesidad de adquirir un compromiso coherente con fe y el Evangelio, Mons. Lizares dijo que es preciso consolidar esos cimientos y perseverar en el proceso para llegar a la madurez cristiana. La Confirmación es un sacramento de iniciación y no una meta; el proceso ha de seguir para robustecer nuestro apostolado y el estado de vida que cada uno elija en el futuro, con los sacramentos de la madurez cristiana, que son el matrimonio y el orden sacerdotal. Por ello, cuando no seguimos adecuadamente nuestro proceso hacia la madurez cristiana, tenemos muchos matrimonios fracasados y hay en ocasiones sacerdocios fallidos.
- "Por eso los invito a que consoliden su vida de fe. Felicito a los papás, felicito a los padrinos y sobre todo felicito a quienes hoy reciben este sacramento, como un regalo maravilloso que conviene valorar. Que quienes fuimos confirmados antes, nos renovemos en los compromisos y las responsabilidades que adquirimos al recibir este sacramento. También mi felicitación es para las personas encargadas de dar la formación a estos niños y niñas que hoy reciben tan hermoso regalo. Gracias a todas las catequistas.
La señora Lety Vidales de Moreno, responsable parroquial de la Escuela para la Educación en la Fe, presentó a los confirmandos con estas palabras: "Señor Obispo: Estos niños fueron bautizados con la promesa de que serían educados en la fe y de que un día recibirían por la confirmación la plenitud del Espíritu Santo. Este fue el compromiso que sus papás y padrinos adquirieron en el bautismo. Los responsables de su instrucción catequética, tienen la satisfacción de poder decir a toda la comunidad aquí presente, y también al señor Obispo que hoy preside, que estos niños han recibido la catequesis correspondiente a su edad".
Fue una tarde magnífica que ya ha quedado entre los más gratos recuerdos de los confirmandos, de sus padrinos, sus papás, sus familias y de sus catequistas que con mucho amor les dan la formación necesaria.
Hacia el final de la Misa, el padre Gerardo Delgado agradeció públicamente a Mons. Lizares la deferencia que tuvo con nosotros al aceptar nuestra invitación a presidir esta Misa de Confirmaciones 2011. "Muchas veces lo hemos tenido con nosotros, pero esta ocasión es particularmente agradable", dijo nuestro Vicario Parroquial, pidiendo el aplauso de todos los presentes.
Mons. Lizares después nos invitó: "Recen con su pastor, el padre Abramo, la oración que él acostumbra con todos ustedes: el Salmo 23".
Ojalá recordemos siempre las enseñanzas que nos dejó el señor Obispo y las apliquemos a nuestra vida, para crecer como verdaderos cristianos.
Acompañamos la nota con algunas imágenes que seguramente nos traerán bonitos recuerdos y quedan como evidencia de esta inolvidable celebración.

























