RECEPCIÓN DE LOS SANTOS OLEOS
Por ejemplo, se nos indicó esta vez que el santo crisma es un óleo consagrado por el obispo, el cual significa el don del Espíritu Santo, y que este aceite se utiliza en el bautismo, la confirmación y el orden sacerdotal.
Que el óleo de los catecúmenos se administra significando purificación y fortaleza, fortaleza que se nos da para rechazar el pecado y dar prueba de nuestra fe a lo largo de la vida, la cual es un combate constante.
Que la unción de los enfermos expresa curación y consuelo, pues con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, la Iglesia entera encomienda a los enfermos al Señor sufriente y glorificado para que, por su infinita misericordia, los alivie y los salve; una doble función, pues.
Todo lo anterior, nos lo estuvo explicando a los fieles el padre Joaquín Patlán, quien concelebró con el padre Carlos en esta Misa solemne.
Los santos óleos fueron presentados por nuestros ministros de la Eucaristía, Hermenegildo Rodríguez, Armando González e Ignacio Ramos.
Se nos mencionó además que unas horas antes se había celebrado la Misa Crismal, donde el Arzobispo de Monterrey, Mons. Francisco Robles Ortega, reunido con todos los sacerdotes, consagró los Santos Óleos y que en esa misma Misa, todos los presbíteros renovaron sus promesas sacerdotales de seguir a Jesús, Buen Pastor de las ovejas.
Fue pues muy enriquecedora nuestra participación en los oficios del miércoles santo, ya que se nos dieron elementos para conocer mejor el profundo significado de la celebración y las inmensas riquezas de nuestra fe.









