NUESTRA CELEBRACIÓN DEL JUEVES SANTO 2007
Lo anterior incluyó desde la instalación del templete donde se colocó el altar, el ambón para las lecturas y el atril para el monitor, hasta la designación de quienes serían los apóstoles para el momento en que se hace el lavatorio de los pies; la designación para quienes entregaron las ofrendas, quienes hicieron la colecta, el coro que animó la celebración, los ministros extraordinarios de la Eucaristía que participaron en la distribución de la comunión, los acólitos que apoyaron al sacerdote, la preparación del monumento donde se colocó el Santísimo para la adoración, la preparación del rol para los turnos de adoración, la distribución de las guías para la Misa, etc.
Presidiendo las celebraciones, tanto de éste como de todos los días de la Semana Santa 2007, tuvimos a nuestro Vicario Parroquial, el padre Carlos Alejandro Villarreal González.
Este año llamó gratamente la atención el hecho de que fuesen niños los que representaran a los apóstoles. Otra modalidad nueva fue que no hubo venta de pan bendito, sino que fueron estos mismos niños los que se encargaron de distribuirlo, de manera gratuita, entre la gente que asistió a la celebración.
En esta Misa de Jueves Santo, se escucharon asímismo cantos diferentes y se vieron algunas caras nuevas como parte del coro que animó esta celebración con que inauguramos el Triduo Pascual 2007.
La gente elogió la decoración del templete, donde se colocó un cuadro muy bonito que representa la última Cena. Además se escucharon buenos comentarios acerca de que en todo momento se apreció una eficaz organización que hizo posible celebrar dignamente los oficios del día.
Al concluir la Misa, el santísimo fue trasladado hacia el interior del Templo, donde se instaló el monumento para la adoración que duraría toda la noche. Se tuvo participación de los fieles en general que vinieron a orar en diferentes momentos, así como gente de nuestras pequeñas comunidades, que asistió en horarios previamente asignados.
Dejamos aquí unas palabras de reconocimiento y gratitud para todas las personas que colaboraron y participaron en las distintas encomiendas. Que el Señor les premie su generosa ayuda.

























