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PARA BENDECIR LOS ALIMENTOS

- Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que de tu generosidad vamos a recibir. Que la energía obtenida de ellos, nos sirva para glorificarte, caminar hacia una mayor entrega y hacia la plenitud, viviendo en las virtudes de la Santísima Virgen María. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

- Señor: Tú que das el agua a los campos, la tierra a las plantas, el fruto a los hombres, danos benditos estos alimentos para que vueltos fortaleza, podamos servirte mejor. Amén.

- Señor, da pan a los que tienen hambre y da hambre de ti a los que tienen pan. Bendice hoy a nuestra familia y bendice este alimento que viene de tu mano. Te damos gracias, Señor, por estos alimentos que nos diste y por la alegría de esta hora. Que este alimento nos ayude a servirte de todo corazón. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

-Padre bueno, danos humildad para reconocer que de ti proceden todos los dones, incluidos los alimentos que hoy has puesto en nuestra mesa y que con tanto amor nos concedes compartir. Te pedimos que de igual manera bendigas a los más necesitados, para que todos podamos beneficiarnos con los dones de tu Divina Providencia. Amén.

- Quédate con nosotros, Señor, y bendice estos alimentos que hoy podemos compartir gracias a tu generosidad. Acuérdate de los más pobres y necesitados de tu amor, para que recuperen la esperanza y se fortalezca en ellos la fe, virtudes ambas que nos llenan de tu bendición. Amén.

- Bendice Señor Dios estos alimentos que vamos a comer. Bendice las manos que los han preparado y la fuente de donde proceden, para que sean en beneficio de nuestro spíritu, mente y cuerpo. Enséñanos también a compartir nuestros dones y bendiciones con los más necesitados. Te lo pedimos en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y María como Fuente de Sanación. Amén.

- Señor Dios, te damos gracias porque nos haces partícipes de tus maravillas; te alabamos por los dones de tu amor y te bendecimos por la amistad que nos concedes vivir en torno a esta mesa. Que esta comida, en sencillez de corazón y en alegría, sea primicia del banquete de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

- Te damos gracias, Padre bueno, por tu gracia que mueve y motiva a las personas que trabajan en la cocina, las que compran los ingredientes, las que trasportan los productos, las que industrializan y procesan las cosechas, la que aran la tierra y plantan las simientes con fe. Te damos gracias por la naturaleza que nos ofrece bendiciones y frutos de la tierra. Y más, te alabamos, Eterno Dios, porque sabemos que todo eso es producto de tu gracia creadora y sustentadora de la vida. Bendícenos a todos los que vamos a compartir esta comida y, con ella, aliméntanos también para la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

- Bendice, Padre, los alimentos que vamos a tomar: Que nos den fuerzas para hacer el bien a los demás. Dios, que nos ha dado para hoy, nos dé para mañana su gracia y su bendición, salud para el cuerpo y salvación para el alma. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

- Padre santo, te rogamos bendecir estos alimentos, que son fruto del trabajo del hombre. Danos la salud del cuerpo y del alma para disfrutar juntos la alegría de reunirnos en tu Nombre. Danos un alma y un espíritu sanos, Señor, que tengan siempre ante los ojos lo que es bueno y puro. Danos un corazón, que conozca el compartir con los demás; unas manos, que trabajen la tierra y den de comer a otros; unos labios que bendigan al mundo y a quienes viven en él; unos ojos que desprendan ternura en la mirada. Bendice, Señor, esta mesa, y nuestra dicha será completa. Amén.

- Dios nuestro, Padre todopoderoso: Gracias a tu Providencia divina, la mesa está dispuesta y nosotros invocamos tu presencia para que te quedes y nos llenes de tu luz. Bendice a nuestros hermanos con la fe y bendice nuestra familia con tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

- Te alabamos, Señor, y te rogamos bendecir estos alimentos que tu bondad y el esfuerzo humano ponen a nuestra disposición. Te damos gracias por esta reunión fraterna que nos concedes. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.