Juan González López
El viernes 30 de julio celebramos con gozo en nuestra Parroquia la fiesta de Santa María de Jesús Sacramentado Venegas, la primera santa que ha dado este País. La madre Naty, como se le conoce, fue canonizada el 21 de mayo del año 2000, por el Papa Juan Pablo II, junto con los 25 mártires mexicanos encabezados por el beato Cristóbal Magallanes.
El principal legado de la primera mexicana canonizada, ha sido la fundación de la obra de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, cuyo carisma es servir a quienes se asemejan más a nuestro Señor sufriente: los enfermos, los ancianos y los más pobres.
La Misa solemne fue concelebrada por nuestro Párroco el padre José Abramo Torres y nuestro Vicario Parroquial, el padre Gerardo Delgado
En su predicación, el padre Abramo, trazó una interesante semblanza de la santa, y nos habló de la bendición que ha sido para nuestra Parroquia el tener aquí un grupo de estas religiosas Hijas del Sagrado Corazón de Jesús.
Invitadas por el padre Abramo, ellas llegaron en 1998, para hacerse cargo de la Pastoral de la Salud en nuestra Parroquia.
Desde entonces, han sido y son invaluables los servicios prestados por sor Silvia, sor Luz, sor Tere, sor Imelda, sor Abigail, sor Ascensión, sor Roselia, sor Guille, sor Irene, sor Rebeca, sor Lupita y sor Saida. Las últimas cuatro que se mencionan, son las que actualmente sirven en nuestra comunidad parroquial.
Por cierto durante la solemnidad de Santa María de Jesús Sacramentado, y en presencia de sor María Luisa, quien es Vicaria General de la Congregación, con sede en Guadalajara, sor Lupita y sor Saida hicieron la renovación de sus votos.
Al finalizar la celebración eucarística, los asistentes y las monjitas pasaron al atrio parroquial, donde se sirvió pastel y refrescos, durante unos alegres momentos de convivencia que fueron aprovechados para agradecer a las Hijas del Sagrado Corazón su trabajo en la Parroquia.