Juan González López
Con gozo inmenso nos reunimos en nuestra Parroquia Jesús Nazareno, para rendir un tributo de amor a la dulce Virgen de Guadalupe, Patrona de México y de América desde hace 476 años.
Fue una Misa bellísima y además muy concurrida, la que todos unidos celebramos el martes 11 de diciembre por la noche, para al final ofrecerle las tradicionales Mañanitas a la Señora del Tepeyac, que de manera tan amorosa ha distinguido al pueblo de México y a todos sus hijos del vasto territorio latinoamericano.
La celebración fue presidida en este año 2007por nuestro vicario parroquial, el P. Joaquín Patlán, quien vivamente emocionado agradeció que el padre Abramo, su párroco, lo invitase a hacerse cargo de los oficios en esta ocasión tan especial. Todo un privilegio, reconoció el padre Joaquín ante los numerosos fieles reunidos para tributar su amor a la Morenita.
Recordamos que esa misma semana, en nuestras reuniones de las pequeñas comunidades estuvimos revisando, durante el tiempo de catequesis, los apuntes más importantes sobre el acontecimiento guadalupano.
Por ello sentimos que el padre Joaquín, en su predicación, enriqueció las enseñanzas recibidas, remarcando lo mucho que significa para nosotros los mexicanos que la santísima Madre de Dios haya elegido al humilde Juan Diego, ahora santo, como su embajador muy amado.
Se nos exhortó, tanto en la catequesis como en la predicación del padre Joaquín, a seguir el modelo de obediencia y fidelidad que es María. Ojalá esa semillita sembrada en nuestros corazones germine y nos ayude a dar un buen salto de conversión.
Y que cada vez que visitemos a la Morenita nos acordemos que a la Virgen le gustan mucho las rosas, para que le llevemos algunas, pues esas flores son sus favoritas, según explicó el padre Joaquín en la solemne celebración de nuestra Señora de Guadalupe.