LOS COLORES LITURGICOS
El blanco se viste en solemnidades y fiestas de nuestro Señor y de la Virgen María, para santos que no son mártires, en tiempos de Navidad y Pascua y en días específicos. El color blanco significa pureza, inocencia, gozo, y como símbolo de Dios.
El rojo evoca el color de la sangre y del fuego, y se utiliza en Pentecostés, Domingo de Ramos, Viernes Santo, Misas votivas del Espíritu Santo, de la Preciosísima Sangre y de la Pasión del Señor, en fiestas de los Apóstoles, Evangelistas y en las celebraciones de los santos mártires. También se utiliza para administrar el sacramento de la confirmación.
El color verde, que significa la esperanza, se emplea en los Oficios y Santas Misas del Tiempo Ordinario.
El color negro puede usarse el día de todos los fieles difuntos (2 de noviembre), en los funerales y Misas de réquiem.
El color morado es señal de humildad y penitencia, y a veces de dolor. Se usa en tiempo de Adviento y de Cuaresma. Puede usarse también en los Oficios y Santas Misas de difuntos.
El color rosa puede usarse en el tercer Domingo de Adviento (Gaudete), y el cuarto Domingo de Cuaresma (Laetare).
Si se dispone de un conjunto de ornamentos particularmente noble o precioso, éste puede utilizarse para ocasiones especiales, incluso cuando no son del color del día o de la gala.

