PARA CONOCER MÁS ACERCA DE LA MISA
ESTRUCTURA DE LA MISA
RITOS INICIALES
Podemos considerar como una pequeña parte preparatoria, la que se constituye con los ritos de apertura:
1. INTROITO 2. ACTO PENITENCIAL 3. KYRIE ELEISON-SEÑOR, TEN PIEDAD 4. GLORIA 5.ORACIÓN COLECTA
Introito
El INTROITO, antífona o canto de entrada, acompaña la procesión del celebrante o concelebrantes y los ministros, hacia el altar.
El sacerdote besa el altar, que representa a Cristo. Después hace la señal de la Cruz y dirige el saludo a la asamblea de los fieles.
Puede un comentador (o monitor), por medio de discretas intervenciones bien preparadas, centrar la atención de los fieles en cada uno de los momentos de la celebración.
2. Acto Penitencial
Después del Introito sigue el acto penitencial, que realiza toda la comunidad con la confesión general y se termina con la absolución que hace sacerdote.
3. Señor, ten piedad
Después del acto penitencial, se dice o se canta el Señor, ten piedad que antes estaba constituido por nueve aclamaciones a modo de jaculatorias y ahora se reduce a seis. La traducción aprobada para México expresa: Señor, ten piedad de nosotros; después, Cristo, ten piedad de nosotros; y luego, Señor, ten piedad de nosotros, dos veces cada invocación.
4. Gloria.
El Gloria es un antiguo canto de alegría, ya utilizado en el siglo II, con el cual se alaba a Dios Padre y a su Hijo, el Cordero que quita los pecados del mundo.
Se utiliza los domingos fuera del tiempo de Adviento y Cuaresma; en las solemnidades y fiestas y en algunas celebraciones importantes.
5. Oración colecta.
Termina el rito de entrada la oración colecta, que recoge las oraciones de los fieles y luego propone la intención de la celebración eucarística, concluyendo con la fórmula larga o plena, que invoca intercesión de Nuestro Señor Jesucristo, por sobre toda otra mediación.
El pueblo asiente con la palabra Amén, que significa Así sea.
LITURGIA DE LA PALABRA
Jesucristo, además de cantar los salmos, habló a sus discípulos, recordándoles sus enseñanzas. Los primeros cristianos injertaron en esta parte la lectura de los profetas, de las cartas de los Apóstoles y los evangelios. Según las prescripciones del Vaticano II, en el nuevo ritual se han distribuido las partes más significativas de la Biblia, para que se lean en las Misas, en un esquema rotativo de tres años, conocidos como Ciclo A, Ciclo B y Ciclo C.
En los domingos y días festivos se antepuso a la lectura de la Epístola y del Evangelio, otra lectura bíblica que puede tomarse del Antiguo Testamento o de los Hechos de los Apóstoles.
La Liturgia Eucarística se compone de:
1. Lectura de la Sagrada Escritura 2. Cantos de meditación, Aleluya -Secuencia-, Evangelio. 3. Homilía 4. Profesión de la fe, y 5. Oración Universal u Oración de los fieles.
Así llega a los fieles la Palabra de Dios por las lecturas bíblicas; los cantos de meditación sirven para afianzar el mensaje, que luego se desarrolla en la homilía; al terminar ésta, se proclama la aceptación personal por el Credo, y se pide la ayuda divina en la Oración Universal o de los fieles.
1. Lecturas bíblicas.
Cuando se lee en la Iglesia la Sagrada Escritura, es Dios mismo quien habla a su pueblo, y Cristo, presente en su Palabra, quien anuncia el Evangelio.
La primera lectura se toma del Antiguo Testamento o de los Hechos de los Apóstoles. La segunda es de alguna carta del Nuevo Testamento, y tiene relación con la fiesta de que se trate o con el Evangelio del día.
El lector comienza - sin decir primera lectura, ni segunda lectura - anunciando el título del libro y del autor del que se toma el texto: Del libro del Profeta Ezequiel, por ejemplo, o De la Carta de San Pablo a los Romanos, etc. Termina diciendo: Palabra de Dios. Los fieles responden: Te alabamos, Señor.
2. Cantos interleccionales-aleluya- secuencia. Evangelio
Acabada la primera lectura, sigue el salmo responsorial, que es parte integrante de la liturgia de la palabra. Después del salmo, o de la segunda lectura si la hay, se canta un verso de algún salmo que se alegra con el aleluya, como preparación a la proclamación del evangelio. Conocemos este momento como aclamación antes del Evangelio.
Pueden ser laicos los que hagan las dos primeras lecturas. El Evangelio debe ser leído por un diácono o por el sacerdote. Aquí se distribuyen los oficios del lector, que puede ser distinto del que proclama o canta el salmo entre las lecturas.
El que proclama el Evangelio dice al final: Palabra del Señor, y contestan los fieles con esta aclamación: Gloria a Ti, Señor Jesús.
3. Homilía
La homilía es una proclamación de las maravillas obradas por Dios en la historia de la salvación o misterio de Cristo, que está siempre presente y obra en nosotros particularmente en las celebraciones litúrgicas. La homilía debe basarse en la misma Palabra de Dios para que resulte una explicación del Mensaje. Puede también fijarse en algún aspecto especial de la Sagrada Escritura o bien de otros textos de la Misa, o en las particulares necesidades de los oyentes.
Decir la homilía corresponde al Sacerdote o al diácono.
4. Profesión de fe
Después de escuchar la Palabra de Dios en las lecturas y su explicación en la predicación, el pueblo da su asentimiento al mensaje y proclama su fe con el Credo, o profesión de fe, que se dice en los domingos y en las solemnidades, a una sola voz, el sacerdote y el pueblo.
5. Oración universal
No se le llama oración de los fieles porque sea una oración de los laicos, sino la oración del pueblo Santo y se le llama por eso Oración Universal. La inicia el Sacerdote desde la sede o el ambón.
La oración universal está constituida por tres partes: la introducción, un texto que dice el celebrante; las súplicas que puede hacer el diácono o el monitor, o algunos fieles, y la conclusión, texto que corresponde al celebrante.
LITURGIA EUCARÍSTICA
Esta parte es la principal de la Misa; sus elementos principales son:
1. El ofertorio. 2. La plegaria eucarística 3. El rito de la comunión, y 4. El rito de despedida.
1. El Ofertorio
La Celebración Eucarística está ordenada con las mismas acciones de Jesucristo en la Ultima Cena: Se prepara el altar, centro de la liturgia; se colocan el corporal, el purificador, el cáliz, y el misal.
A continuación se presentan las ofrendas; el pan y el vino. Es la hora de aportar también dinero para los gastos de la Iglesia.
Mientras se presentan los dones, se hace el canto de Ofertorio, que se omite si no se canta. Si hay canto, el sacerdote dice en secreto las oraciones de presentación de las ofrendas. Si no hay canto, las recita en voz alta y los fieles las concluyen con la aclamación: Bendito seas por siempre, Señor.
El Sacerdote se lava enseguida las manos en señal del deseo de purificación interior; y concluye la preparación con una invitación: Oren, hermanos, para que este sacrificio mío y de ustedes, sea agradable a Dios, Padre Todopoderoso.
El pueblo responde: El Señor reciba de tus manos este sacrificio para alabanza y gloria de su Nombre, para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
El Sacerdote dice enseguida la oración sobre las ofrendas. El pueblo responde Amén.
2. Plegaria Eucarística.
La plegaria eucarística consta de estas partes:
a. Acción de gracias - Prefacio. b. Aclamación - Santo. c. Invocación - Epiclesis. d. Narración de la Institución -Consagración-Anáforas. e. Recordación - Anámnesis. f. Oblación. g. Intercesiones - Conmemoraciones. h. Doxología. i. Comunión. j. Oración final.
Acción de gracias - Prefacio.
Esta parte está integrada por el Prefacio, en que el Sacerdote, en nombre de todo el pueblo santo, glorifica a Dios Padre y le da las gracias por toda la obra de la salvación o por alguno de sus aspectos particulares, según las variantes del día o del tiempo.
Aclamación - Santo.
El Santo es una aclamación triunfal que hace todo el pueblo con el Sacerdote. Puede cantarse.
Invocación - Epiclesis.
El nombre viene del griego: epicaleo, apicalumai; significa invocar, llamar. Es una invocación del poder divino sobre los dones del pan y vino que han ofrecido los hombres, para que se conviertan en Cuerpo y Sangre de Cristo.
Narración de la Institución - Consagración- Anáforas.
La Anáfora constituye la parte esencial de la Misa, que se titula en la estructura general oración eucarística; corresponde al Canon del Misal Romano. Anáfora es una palabra griega que indica la acción de elevar, la actitud de levantar la ofrenda con las manos.
Recordación - Anámnesis.
Inmediatamente después de la elevación de la hostia y del cáliz consagrados, el Sacerdote suscita la Anámnesis, - aclamación - de los fieles, con las palabras: hermanos, éste es el Sacramento de nuestra fe.
La respuesta es una verdadera aclamación de la asamblea que se sabe unida con el celebrante y acepta a nivel comunitario la nueva alianza, que se está celebrando.
Hay cuatro textos diferentes:
1. Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
2. Cada vez que comemos de este pan y debemos de este cáliz anunciamos tu muerte, Señor, hasta que vueltas.
3. Por tu Cruz y resurrección, nos has salvado, Señor.
4. Cristo ha muerto, Cristo ha resucitado, Cristo vendrá de nuevo.
Oblación
En este momento se realiza de presentación por la que la Iglesia, en este memorial, sobre todo la Iglesia aquí y ahora reunida, ofrece al Padre, en el Espíritu Santo, la hostia Inmaculada. La Iglesia pretende que los fieles no sólo ofrezcan la hostia Inmaculada, sino que aprendan a ofrecerse a sí mismos, y que de día en día perfeccionen por la mediación de Cristo, la unidad con Dios y entre sí, de modo que se realice aquello de DIOS TODO EN TODOS.
Intercesiones Conmemoraciones.
La Eucaristía se ofrece por toda la humanidad. Aquí se repiten las intenciones generales y particulares de la oblación. La celebración es de toda la Iglesia celeste y terrena en Cristo. Por eso hay aquí una petición por todos los vivos y difuntos, y se pide la intercesión de la Virgen Santísima, de los apóstoles, de los santos, para formar coro de alabanza y una gran petición universalista que desemboca en la doxología.
Doxología
Terminan las Anáforas cuando el sacerdote eleva la hostia y el cáliz y hace una Doxología -alabanza-, diciendo: Por Cristo de, con El y en El, a Ti, Dios Padre Omnipotente en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Padrenuestro
En esta parte de la Misa, nos preparamos para la comunión, orando como el mismo Jesús Nazareno nos enseñó, diciendo: - Padre nuestro, que estás en el cielo...
Comunión
La Misa queda incompleta si no hay Comunión. La participación de los fieles en ella llega a la plenitud y perfeccionamiento cuando comulgan el Cuerpo y Sangre de Cristo en su Misa. Y es la Comunión dentro y no dentro de la Misa, la que da esa expresión de participación en función del sacrificio-banquete. Oblación a Dios y comida para enriquecer la vida espiritual en el banquete Pascual.
Insistamos en que la verdadera y efectiva participación de los fieles en la Misa, no es el canto, o el escuchar la palabra de Dios, o el hecho de formar la asamblea orante, sino el recibir a Jesucristo en su realidad de alimento eucarístico.
Oración final
Reza el Sacerdote una última oración que cierra la celebración y recuerda la idea particular de la Misa que se acaba de celebrar.
RITO DE DESPEDIDA
Con un ritual sencillo y breve, termina la Misa. Un último saludo, la bendición al pueblo y la despedida: - Vayamos en paz, la Misa ha terminado, o bien - Vayamos en paz a servir a Dios y a nuestros hermanos.
Los fieles responden: - Demos gracias a Dios.

