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TÚ VALES MUCHO, AUNQUE TE HAYAN ESTRUJADO

Deprimido como estaba, empezó a descargar en ella todas sus preocupaciones: que el trabajo, que el dinero, que la relación con su chava, que su vocación..., que su tesis... todo parecía andar mal en su vida. Y él se estaba dejando arrastrar por el desánimo.

Marina introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 100 pesos y le dijo:- ¿Santiago, quieres este billete?

Santiago, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:- Claro, son 100 pesos. ¿Quién no los va a querer?

Entonces Marina tomó el billete y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña pelotita. Mostrándola a Santiago volvió a preguntarle:- ¿Y ahora igual lo quieres?

- Pues la verdad no sé qué pretendes, pero siguen siendo 100 pesos. Claro que los acepto si me los das.

Entonces Marina desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.- ¿Lo sigues queriendo?

- Oye, sigo sin entender a dónde quieres llegar, pero ese es un billete de 100 pesos y, mientras no lo rompas, conserva su valor.

- Entonces, Santiago, tú debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo hayas sido. Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento equis.

Santiago se quedó mirando a Marina sin decir nada, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.

Marina puso luego el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:- Toma, guárdalo para que te acuerdes de esto cuando te sientas derrotado... pero me debes un billete nuevo de 100 pesos para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite

Le dio un beso en la mejilla a Santiago, quien no había podido pronunciar palabra y, levantándose de su silla, se alejó caminando rumbo a la puerta.

Santiago volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó en su billetera y dotado de una renovada energía llamó al mesero para pagar la cuentacon otro billete.