MISIÓN EN PESQUERÍA 2008
Juan González López
Como sucede en cada misión que nuestros adolescentes han realizado, la de Pesquería constituyó una experiencia totalmente nueva, distinta, con enseñanzas diferentes a cuantas hayan vivido nuestros misioneros en años anteriores. También y aunque - bendito sea Dios - no hubo nada que lamentar, esta Misión será recordada como la del terrible ventarrón que se dejó sentir en toda la región el martes 18 de marzo. Ese día, por instrucciones de nuestro Párroco y por la seguridad de los misioneros, todas las actividades programadas se hicieron en las casas y en lugares cerrados.
Gracias a Dios, todo salió muy bien. Y es que, del mismo modo que lo han hecho siempre, nuestros jóvenes misioneros se prepararon muy bien para la misión 2008. Todo el tiempo previo, fue de reuniones semanales para integración, encuentro y formación. El objetivo: ir a ejecutar la tarea misionera sin improvisaciones, con una organización precisa, un plan de trabajo claro y, sobre todo, armados con la oración.
Adicionalmente celebraron su retiro preparatorio, el cual se llevó a efecto en una quinta campestre que se localiza allá por el rumbo del municipio de Santiago. Este retiro fue los días 8 al 10 de febrero.
Por otra parte y como signo de comunión diocesana, nuestros integrantes del grupo El Joven Nazareno asistieron a la Misa de Envío ofrecida por los misioneros de toda la Arquidiócesis y que esta vez fue celebrada por Mons. José Lizares Estrada, Obispo Auxiliar de Monterrey.
Además nuestros chavos y chavas de El Joven Nazareno tuvieron su Misa de Envío parroquial, misma que fue celebrada por el P. José Abramo Torres.
En la línea de preparación intensa, los misioneros asistieron a la Hora Santa semanal, experiencia de adoración donde tuvieron un importante acompañamiento del P. Joaquín Patlan, Vicario de Jesús Nazareno.
Igualmente, y en atención a la confianza que los padres de familia han depositado en nuestros sacerdotes y en los coordinadores al permitir que sus hijos e hijas participen, se les invitó a una reunión especial de orientación. A este encuentro vino el padre Homero, trayendo consigo un agradecimiento anticipado por la misión que se iba a realizar. El padre dio información también acerca de las comunidades que iban a ser visitadas, los lugares en que los misioneros se hospedarían, etc. Los coordinadores dieron instrucciones generales sobre equipaje, artículos de uso personal que los chavas y chavas podrían llevar, etc., y procuraron resolver todas las dudas planteadas por los papás y mamás de los misioneros.
Es de justicia mínima reconocer todo el esfuerzo de los coordinadores Carlos Castro, Víctor López, Gaby Ivonne, Uando, Charlie, Viri y Gera. Ellos, en esa precisas oportunidades dieron a conocer la forma como quedaron integradas las frates, para que los papás supieran además quiénes serían los coordinadores de sus hijos, según la comunidad en donde les tocó misionar. Todo esto se hace mediante un sencillo sorteo, que definió las frates de la siguiente manera:
La frate que trabajó en la comunidad La Floreña, estuvo compuesta por Gaby Ivonne, Víctor López, Cynthia González, Faty Loredo, Vicky Arizpe, Abi Lechuga, Nancy, Angie, Akeimy, Marcelo Castro, Juan Carlos Mendoza, Mauricio Vera y Paola Ortega Alfano.
En la comunidad de Santa María quedaron asignados Uandari, Samantha, Chivis, Eugenio, Checo Téllez, Jessy, Saharí, Senia, César, Bárbara y Karina.
Para la comunidad de La Providencia, los misioneros fueron; Charlie, Viri, Vale, Debany, Alexa, Susito, Liliana, Bimbo y Karina. Estuvieron también considerados como integrantes de esta frate Lorena y Danny, pero en el último momento parece que presentaban un cuadro de varicela, y esa condición les impidió participar en la Misión, aunque estuvieron activos en todo el proceso de preparación.
A la comunidad de Zacatequitas fueron Carlos Castro, Gera, Marlo, Laura, Jenny, Aly, Adrianita, Luis, Nidia, Omar y Jessy.
Recordamos con mucho agrado que el sábado 15 de marzo, antes de partir hacia Pesquería, vimos a Gaby Tere, a Jessy Rodríguez y a Gaby Fernández, quienes vinieron a despedir a los misioneros, ya que por razones de trabajo ellas no pudieron participar en esta Misión. Sin embargo, deberán saber que su presencia fue como una palanca muy importante, ya que se siente el cariño que anima, que acompaña, que mueve todos los resortes de la comunión y de la participación.
En fin, para no alargar más la nota, sólo agregamos que entre las actividades realizadas por nuestros misioneros, está el visiteo a las comunidades, el trabajo con los jóvenes y niños, las clases de manualidades para señoras y jovencitas, las celebraciones de la Palabra, el Via Crucis viviente, el Pésame a María, la convivencia en la Vigilia Pascual.
No queremos culminar estos párrafos sin antes compartirles que en esta Misión hubo testimonios de conversiones, que el Mensaje caló hondo en algunas personas, pero ante todo vemos que es en los propios misioneros donde se va viendo el crecimiento que obra en ellos el Señor.
¡Sigan haciendo bien las cosas y Dios les compensará!

























