Misa Parroquial de Envío
Juan González
En su homilía, el padre Abramo se refirió a la oración colecta del día: Ven Señor, en nuestra ayuda, para que podamos vivir y actuar
siempre con aquel amor que impulsó a tu Hijo a entregarse por nosotros. Invitó a los muchachos y muchachas a tomar ese criterio y además apuntó cómo el Evangelio de Juan nos ofreció ese día un mensaje crucial: El que quiera servirme, que me siga, para que donde yo esté, también esté mi servidor.
Uno por uno, el padre Abramo impuso a los jóvenes la cruz misionera y les dio su bendición de manera individual. También hizo un anuncio que produjo gran alegría: ¡El decidió acompañar a los muchachos en la Misión! El testimonio del padre Abramo ha sido de apoyo total a esta Misión que encierra la promesa de un fortalecimiento de la participación juvenil en nuestra vida parroquial.
Al terminar la Misa, Carlos Castro, uno de los coordinadores, convocó a una breve reunión con los papás y mamás de los jóvenes misioneros, para comentar sobre los últimos detalles y responder a las preguntas que reflejasen alguna inquietud por aclarar. Enseguida también apareció el padre Abramo, para dar tranquilidad a los padres de los muchachos, a recordarles que él iría con ellos.
Es de justicia reconocer el trabajo que se hizo en toda la pre-misión, tanto por los coordinadores como por los mismos misioneros, trabajando todos unidos y muy bien organizados: reuniones de integración, retiro de preparación, boteo para recaudación de fondos, rifas, etc.
De parte de las pequeñas comunidades, se recibió apoyo en especie y de los fieles ayuda en efectivo para sufragar los gastos de los más de 30 muchachos que forman el grupo de El Joven Nazareno.
La pre-misión nos ha dado a todos una idea de cómo con estas experiencias nuestros jóvenes se vuelven mucho más sensibles y abiertos a construir la comunión, a establecer entre ellos fuertes lazos fraternos y a crecer en su disposición de ir a compartir lo que ellos son y vivir los días santos con una entrega plena al servicio de los demás.
Su testimonio nos enriquece y nos motiva a todos.





















