RETIRO DE PREPARACIÓN PARA LA MISION
Juan González
Este retiro se hizo los días 18 y 19 de marzo, en una casita de campo que nos prestaron Martita y Chago Buenrostro, allá por el rumbo de Cadereyta.
Los coordinadores fueron Gaby, Jessie, Carlos, Víctor, Gaby Tere, Gera y otros chavos y chavas que ayudaron en la predicación, armando las tiendas de campaña, coordinando las dinámicas, animando la oración.
Se contó también con el apoyo de Nidia Moreno y Luis Paniagua, ambos responsbles de la Pastoral Juvenil en la Parroquia Jesús Nazareno. Se agradece también a la señora Lupita Cavazos, de la comunidad san Lucas 4, que les preparó a los muchachos la comida y la cena del sábado, además de algunas personas del sector san Mateo y de Martín Loredo, responsable de ese sector, que contribuyeron con la comida del domingo.
Los chavos y chavas que así se prepararon para la misión: Mónica, Nancy, Cynthia Denisse, Edna, Jazmín, Lorena, Adriana, Senia, Valeria, Alejandra, Liliana, Paola, Cynthia, Nadia, Cecy, Abigail, Karina, Judith, Jessica, Alex, Daniel, Mauricio, Marcelo, Rodrigo, Hernán, Juan Carlos y Humberto. Sergio no estuvo ese día, porque estaba enfermo.
La salida, desde el templo parroquial, fue poco después de las 10 de la mañana, ¡y la llegada como 3 horas después! El padre Abramo, que salió hacia allá con dos horas de diferencia, llegó primero. Todo porque el autobús extravió la ruta, lo que provocó tremenda búsqueda en la que participaron Víctor, Carlos, Luis. Hasta que concretaron el rescate.
Como decíamos, el padre Abramo estuvo con los muchachos y muchachas para darles el primer tema del retiro. Les habló del significado de la Eucaristía; antes Jessie dirigió unas sencillas dinámicas para empezar a prender los ánimos.
Viendo que ya era tarde, se siguió con la comida, que estuvo deliciosa, y luego se tuvieron más juegos y actividades integradoras, según lo planeado. Después la cena, muy rica, y enseguida una enseñanza padrísima acerca de la importancia de confiar en Dios, que nunca nos deja solos. Cuando cayó la venda, la recompensa fue impresionante: ¡Ahí estaba el Santísimo! Y todos a adorarlo, con cantos, música, corazones sacudidos y lágrimas de alegría. Un momento como para no olvidarlo jamás
Al otro día, la experiencia de preparar el almuerzo que, pues, bueno, estuvo más o menos.
¿Saben qué ha sido lo mejor? Que en este retiro aprendimos a querernos mucho, dijo una chava. Eso es con ganas, porque se está así formando la familia del Joven Nazareno, no nada más para una buena misión foránea, sino para la misión que sigue aquí mismo en la Parroquia, de estar los jóvenes todos unidos en el servicio a Dios y a los demás
Al regresar, el padre Abramo recibió a todos los jóvenes de este retiro en la Misa de las 6 de la tarde, momento especial para dar gracias a Dios, pedirle que los una cada día más y a todos nos anime a dar toda clase de apoyo, principalmente con la oración, a nuestros muchachos y muchachas que son portadores del amor de Jesús y en su nombre están construyendo la comunión entre ellos.
Terminando la Misa, una sorpresa más: Los chavos agradecieron al padre Abramo todo el apoyo incondicional recibido y para que esa gratitud fuese más objetiva, un bonito regalo. ¡Y el padre Abramo se puso la camiseta de misionero!
Buen final del día, e inicio de lo que viene. ¡Todos con la camiseta bien puesta del Joven Nazareno!
¡Excelente trabajo, muchachos y muchachas! ¡El Señor está con ustedes!





















