MINISTERIO DE EVANGELIZACIÓN
Está formado por el responsable parroquial, los proclamadores y los guías, elementos que deben ser cuidadosamente seleccionados, tomando en cuenta características y cualidades tales como un sano testimonio de vida, clara capacidad de relación con los demás, fe visible y contagiosa, sólida formación doctrinal, habilidad para trabajar en equipo, suficiente preparación en cuanto a los contenidos y la forma de realizar los retiros. Todas estas son condiciones generales para todos los integrantes del ministerio.
Como condiciones más específicas, en el caso de los proclamadores éstos deben tener habilidad para una comunicación verbal clara, ordenada y coherente; saber adaptarse a sus oyentes de diversas características (culturas, edades, sexo), pero sin alterar el Mensaje, y dejarse guiar por el Espíritu Santo.
Lo básico del proclamador es hacer un buen anuncio y testimoniar con valentía.
Los guías han de ser personas que muestran un cambio de vida y son en todo congruentes con la fe que profesan. Claramente deben mostrar respeto, paciencia, amor y espíritu de servicio ante las personas que orientan y ayudan. Deben poder comunicar la presencia del Señor en ellas y mostrarse fieles a las exigencias del Evangelio.
La tarea de los guías es acompañar a las personas que se les encomendaron y ayudarlas a recibir el Mensaje en sus corazones, con espíritu de conversión.
Dada la importancia de este ministerio, es el párroco quien nombra al Responsable Parroquial y da el visto bueno a los proclamadores. El responsable de sector es el que propone a los guías, seleccionados de entre personas evangelizadas, y los presenta al responsable de evangelización para que los capacite y los ayude a formar equipo con el proclamador principal.
Un ministerio de evangelización formado por personas muy calificadas, es absolutamente esencial.
Actualmente el responsable del ministerio es Lorenzo Román, nombramiento que el padre Abramo anunció de modo formal durante la Asamblea Parroquial 2009.

