REUNIÓN DEL CUARTO DÍA
Juan González
Los responsables de la Pastoral Familiar, Aurelio Moreno y Lety Vidales de Moreno, dijeron que la Reunión del Cuarto Día marca el inicio de todo un plan de seguimiento para que los matrimonios participantes en los encuentros renueven de manera constante su compromiso de enriquecer la relación con la pareja, con los hijos y con toda la familia. Dijeron que la siguiente reunión se programó para el día 2 de octubre, quedando establecida una frecuencia quincenal.
En esta Reunión del Cuarto Día fue muy aleccionadora la predicación del padre Abramo, quien nos invitó a meditar sobre el significado de la Parábola de El Sembrador. Hizo alusión a que todas las cosas que aprendimos durante las dinámicas necesitan caer en tierra buena, para que lleguen a dar fruto abundante y de mucho provecho. Recordó que es sumamente importante no quedarnos con la parte emotiva, sino que realmente interioricemos el mensaje que nos da Dios y que cambiemos en nuestro vivir, dejándonos transformar por la Palabra.
El padre Abramo reconoció que tal transformación no es cosa sencilla, y que probablemente cometamos muchos errores en ese proceso de cambio, pero señaló que la clave es mantener muy alto el ánimo para no desfallecer en el intento.
Recalcó nuestro párroco que la tarea principal que los esposos deben realizar, es la oración en pareja. Esto es porque de ahí se obtiene la fuerza para llevar adelante el matrimonio y la familia.
Además de las reuniones que se tienen programadas para hacerse cada quince días, el padre Abramo nos invita a planear, todos unidos, algunos encuentros especiales, donde no solamente los esposos puedan convivir entre sí, sino donde se puedan integrar también los hijos, para que impulsemos así la verdadera convivencia familiar.









