UNA NUEVA ACTITUD MISIONERA
El Concilio Vaticano II, hace otra referencia en su Decreto "Apostolicam Acuositatem": "Más también los laicos, hechos partícipes de su ministerio sacerdotal, profético y real de Cristo, cumplen su cometido en la misión de todo el pueblo de Dios en la Iglesia y el mundo". (AA # 2) . Esta participación a la que están llamados los laicos, es necesario que la entiendan bien y se profundice en las Parroquias, ya que va mucho más allá del apostolado que se realiza dentro del templo.
El laico está llamado a evangelizar, a convocar a sus hermanos alejados para que se acerquen a encontrarse con Jesús. Los Laicos necesitan salir del templo para ser misioneros en sus casas, en sus cuadras, en el trabajo, en la Universidad, en todo centro educativo y recreativo, etc. : "El apostolado, pues, de la Iglesia y de todos sus miembros, se ordena, ante todo, al mensaje de Cristo, y que hay que revelar al mundo con las palabras y con las obras(Ibid # 6).
Hoy día yo sé que hay muchos laicos participando en el apostolado de nuestra Iglesia Católica pertenecientes a todos los estratos y ambientes de nuestra sociedad: Médicos, intelectuales, investigadores de las ciencias, editorialistas, políticos, industriales, universitarios, empleados, secretarias, etc., y no se diga la gran cantidad de gente sencilla y de todos los niveles de la sociedad. Pero ellos deben asumir una actitud primero de discípulos para profundizar en el conocimiento de la vida y persona de Jesús (iniciando con un Kerygma); y posteriormente salir con el resto de sus amigos, compañeros y vecinos a compartir esa amistad de Cristo, como verdaderos misioneros en la sociedad. Necesitan asumir una nueva actitud y una nueva mentalidad. No pueden conformarse, y seguir así, indiferentes ante las personas cercanas a ellos y que no se acercan ni conocen a Jesús.
Se necesitan laicos dispuestos a hacer labor por atraer a quien se encuentra alejado de la comunidad y sobre todo se necesitan laicos con una nueva mentalidad. Siempre dispuestos a acercarse a sus hermanos, para hacerlos discípulos y misioneros de Cristo: "La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera" (DA # 370). Por eso esta editorial la he titulado "Una nueva actitud misionera", porque urge que todos asumamos una actitud de mayor empuje, mirando siempre hacia adelante y sobre todo llenos de esperanza de que cada vez podemos ser más los que vayamos caminando cerca de Jesús, gracias a la participación y a la convocación que nos vamos haciendo unos con otros.
Por eso el Documento de Aparecida y en realidad toda la Iglesia, nos invitan a un "estado de misión permanente", porque en ello estriba que cada vez seamos más lo caminantes de Jesús.
Esta puede ser nuestra respuesta como cristianos ante la gran problemática que vive nuestra sociedad, ofrecerles la amistad de Jesús, en la que siendo Dios Todopoderoso, Él puede con todos nuestros problemas; y si logramos que la gente tenga esa confianza con Él, pues estaremos asegurando que no participen en actos delictivos en la sociedad. Una actitud diferente y una mentalidad diferente ante los hermanos que aún no conocen o que aún no se acercan a Jesús.
Pbro. Walter Gómez Olvera

