NIÑOS DE SAN MARCOS RECIBEN LA PRIMERA COMUNIÓN
Dentro de nuestro proyecto de parroquia, la catequesis que se imparte a los niños, no sólo los prepara para la recepción de los sacramentos; más bien se tiene implantado un proceso de formación en la fe que busca poner los cimientos de una educación cristiana para toda la vida.
En esta fecha que mencionamos, correspondió recibir el sacramento a los niños y niñas del sector san Marcos, que constituyeron el grupo más numeroso en 2006.
La primera Misa del día estuvo presidida por el vicario parroquial, P. Alberto Martínez, quien recordó a los niños la importancia de recibir por primera vez a Jesús en la Eucaristía. Luego, tomando el sentido del canto penitencial que se interpretó esa mañana, el padre Alberto dijo a todos los presentes que Jesús toma la carga de nuestros pecados y nos libera de ella por el amor que nos tiene.
Comentó que algunos papás aún se muestran sorprendidos porque les parece largo el proceso de preparación de los niños. A ellos se dirige la explicación de que no se busca que los niños cumplan un requisito de preparación mínima para hacer su primera comunión, sino que perseveren en su formación para llegar a ser verdaderos cristianos. Para esto, los padres deben ser los primeros convencidos de esta necesidad de formación continua en favor de sus hijos.
Tuvimos una segunda Misa ese mismo día, ésta celebrada por el P. José Abramo Torres, Párroco de Jesús Nazareno, quien recibió a 8 niñas y tres niños formados para su primera comunión por la catequista Esmeralda García.
El padre Abramo preguntó a los niños comulgantes cuál fue la más grande muestra del amor de Dios hacia nosotros: la respuesta, desde luego, es que nos dio a su propio Hijo para que fuera nuestro Salvador.
Luego el padre Abramo explicó que Jesús tiene un amor especial a los niños. Refiriéndose al texto que aparece en Mateo 19, 14 el padre Abramo trajo a nuestro recuerdo la orden que dio Jesús a los apóstoles, diciéndoles: DEJEN QUE LOS NIÑOS VENGAN A MÍ. Jesús tiene especial predilección por los niños y por los que son como ellos.
Hizo luego notar que esa misma orden la da hoy a los papás de los niños, y que la mayor parte de las veces tal mandato no se obedece. Aclaró a los papás presentes que los hijos no les pertenecen; son de Dios y a ellos les han sido encomendados para que los cuiden con amor y los guíen hacia el Camino, la Verdad y la Vida, Jesús, nuestro Señor.
Señaló el padre Abramo que el compromiso de los padrinos va también en la misma dirección: acompañar a los ahijados hacia Jesús.
Hubo un momento muy especial dentro de esta Misa, que fue para recibir a la Virgen del Roble, Patrona de la Arquidiócesis de Monterrey, que vino de visita a nuestra Parroquia por tres días. Se le instaló un altar temporal a la derecha del presbiterio y ahí los niños y niñas comulgantes le rindieron veneración depositando cada uno una rosa como prenda de amor a la Madre de Dios.
Antes de terminar la celebración, el padre Abramo hizo un reconocimiento a los responsables de la Escuela para la Formación en la Fe, a las responsables del nivel de primera comunión y a todas las personas que se esmeran por servir y formar a los niños.
Agradeció la participación del coro de Misa con Niños, el apoyo de los acólitos, los sacristanes y de todas las personas que se involucraron para que estas misas de primeras comuniones se realizaran debidamente. A los niños del sector San Marcos que comulgaron por primera vez, nuestras felicitaciones no sólo por haber recibido a Jesús en la hostia, sino por haber manifestado el sincero anhelo de permanecer en su amistad.





















